Aislamiento térmico

Es siempre recomendable emplear material de alta resistencia al calor y evitar el paso del frío o del calor al interior del hogar o de cualquier otro espacio habitable.

La búsqueda de la temperatura ideal no es una quimera, ni frío ni calor.

Pasar calor en verano y frío en invierno en el hogar, tiene su lógica. Imagínese salir al balcón y que los termómetros marquen 40 grados en el exterior;  el calor se puede colar por muchos huecos, ya que normalmente los materiales empleados en construcción (yesos, ladrillos, morteros…) oponen resistencia media al paso del calor a través de ellos. 

Lo ilógico llega cuando las facturas se multiplican en los meses de verano por el uso de aire acondicionado y en los meses de invierno por el uso de la calefacción. ¿No es más recomendable emplear material de alta resistencia al calor y evitar el paso del frío o del calor al interior del hogar o de cualquier otro espacio habitable?

El aislante térmico es un material con alta resistencia térmica, cuya característica principal es la de un material poroso o fibroso, como es el caso de las lanas minerales, espuma de poliuretano, poliesterino extruido, poliesterino expandido…

"En el término medio está la virtud. No hay porque helarse de frío ni derretirse calor"

Estos materiales establecen una barrera al paso del calor entre dos medios permitiendo igualar, de forma natural, la temperatura. Aún así, aunque empleemos un buen material aislante, hay muchos otros factores que influyen en el aislamiento para asegurar el confort, el ahorro económico y el importantísimo ahorro energético.

Una vivienda mal aislada necesita más energía para la climatización. En consecuencia, la eficiencia energética de dicha vivienda es muy baja suponiendo: el alto consumo energético que implica, el alto índice de emisiones C02 y el no confort térmico.

El actual Código de Técnico de Edificación (CTE) obliga el uso de un nivel mínimo de aislamiento térmico en los cerramientos desde el momento que presentó dos objetivos fundamentales:

  • Facilitar la adaptación del sector de la construcción a la estrategia de eficiencia energética y sostenibilidad.
  • Fomentar la construcción de edificios más seguros, habitables, con mejor calidad, más eficientes energéticamente y con un impacto ambiental menor.

 

 

Pero, además, apostar por el aislamiento térmico implica muchas otras ventajas como: la mejora del aislamiento acústico, la protección frente a la humedad, la protección de la estructura del cerramiento frente a las variaciones de la temperatura, el aumento de la vida útil de los cerramientos y el aumento de la inercia térmica del edificio.

Por ejemplo, supongamos que usted se encuentra en la tesitura de tener su vivienda mal aislada, de pagar elevadas facturas debido al consumo energético. Que, en consecuencia, no contribuye al cuidado del medio ambiente. ¿Sabe que existen opciones muy económicas que no le implican obra en su vivienda? Contamos con materiales que se inyectan sobre los cerramientos a aislar y que colocarlos no va a influir en su rutina dentro del hogar.

En Techos Calabuig contamos con avanzadas soluciones en aislamientos térmicos para rehabilitaciones y nuevas construcciones, que le permitirá dar con la solución adecuada para su espacio. Trabajamos con marcas como Knauf Insulation, Rockwool y Texsa que nos permiten personalizar las soluciones a cada entorno.

Descubra todas las soluciones que le proponemos.

 

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